Como reparar Grifo

Con el tiempo, nuestros grifos pueden comenzar a perder agua. Un grifo que gotee no es la mejor idea primero porque puede incrementar nuestra factura del agua y segundo por que puede acabar oxidandose.

Pero esto no significa que debamos cambiarlo por otro nuevo y pensemos erróneamente que en el momento que empieza a gotear la vida útil del grifo ha terminado y es preciso adquirir otro. Hoy os daré una serie de pasos con la finalidad de que lo arregleis vosotros mismos sin complejidad.

reparar grifo gotea

Cuando un grifo empieza a perder agua, probablemente el problema se encuentre en las juntas de estanquidad, con lo que va a ser necesario comprar un juego nuevo para sus sustitución. El primer paso que debemos hacer es cerrar las llaves de paso del agua, a fin de que no se salga cuando estemos manipulando el grifo manipular el grifo. de que la hayamos cortado sera necesario abrir el grifo para vaciar el circuito y no mojarnos durante el proceso de reparación.

Una vez vaciado el circuito Cuando hemos quitado el agua, debemos retirar el grifo. POr norma general es facil sacarlo sin herramientas aunque podemos asistirnos con una llave de fontanería. Ahora, quitamos la válvula con una llave inglesa para poder acceder a las juntas estropeadas. Tomamos la medida de las gomas y las reemplazamos por otra de exactamente la misma medida.

Tras introducir la junta de estanquidad estropeada, podemos aprovechar para cambiar también las juntas tóricas, que son las gomas negras pequeñas que podemos encontrar exactamente el mismo lugar que las otras juntas. Estas juntas también tienden a deteriorarse bastante con el tiempo, con lo que es buena idea sustituirlas a la vez, para evitar posibles fugas futuras.

El próximo paso es volver a montar la válvula como se hallaba previamente. Es esencial que efectuemos el cambio de las juntas en los 2 latiguillos, por el hecho de que es bastante complicado saber por cuál se sale el agua, además de esto aprovechar para renovarlas, que jamás está de sobra.

Para finalizar, volvemos a poner el grifo en su posición original. Debemos asegurarnos de que apretamos bien todas y cada una de las piezas, pues si no, podría salirse considerablemente más agua que al comienzo.

¡Ya está! Como podéis ver, con estos fáciles pasos hemos logrado reparar sin dificultades un grifo que gotea. Además de esto nos ahorramos adquirir un grifo nuevo pues probablemente este que hemos reparado va a durar un buen tiempo.

¿Tenéis algún grifo que gotea? ¿Os animáis a arreglarlo?

Si veis que no lo lográis o el problema persiste es preferible no hacer experimentos raros y llamar a un fontanero profesional que le realize la reparación.

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