Aprende cómo reparar una manija de puerta en pocos pasos y olvídate de gastar en un profesional




Cómo reparar una manija de puerta – Guía completa



Introducción

Las manijas de las puertas son elementos importantes en cualquier hogar. Sin embargo, con el tiempo es común que se desgasten, se rompan o simplemente dejen de funcionar correctamente. Si tu manija de puerta está en mal estado, no te preocupes, repararla es una tarea sencilla que puedes hacer tu mismo y en poco tiempo.

¿Qué necesitas?

Aquí te dejamos una lista de herramientas que necesitarás para reparar una manija de puerta:

  • Martillo
  • Destornillador
  • Llave inglesa
  • Llave Allen
  • Lija de grano fino
  • Silicona o pegamento para metales

Pasos para reparar una manija de puerta

Paso 1: Desmonta la manija

Lo primero que debes hacer es desmontar la manija de la puerta. Para ello, busca los tornillos que la sujetan y desatorníllalos con el destornillador. Dependiendo del tipo de manija que tengas, es posible que debas usar una llave Allen para hacerlo. Una vez que hayas retirado los tornillos, la manija debería salir con facilidad.

Paso 2: Limpia las piezas

Una vez que tengas la manija desmontada, limpia cuidadosamente todas las piezas con una lija de grano fino. Esto te permitirá eliminar cualquier suciedad o oxidación que puedan estar afectando su desempeño. Asegúrate de prestar atención especial a las partes que se mueven, como el mecanismo de cierre.

Paso 3: Reemplaza las piezas dañadas

Si detectas alguna pieza rota o dañada mientras limpias la manija, deberás reemplazarla. Es probable que encuentres repuestos en cualquier tienda de bricolaje o ferretería. Asegúrate de comprar las piezas adecuadas para tu tipo de manija.

Pieza Tipo Costo
Mechanismos internos Universal $10 – $30
Placas de cubierta Específicas para marca y modelo $5 – $20

Paso 4: Lubrica las piezas

Una vez que hayas limpiado y reemplazado las piezas necesarias, es importante lubricarlas para que la manija funcione correctamente. Usa un aceite de máquina ligero para lubricar las partes móviles. Solo usa una pequeña cantidad, y asegúrate de limpiar cualquier exceso.

Paso 5: Vuelve a montar la manija

Coloca todas las piezas de la manija en su lugar y atornilla los tornillos en su posición. Asegúrate de ajustarlos bien para que la manija quede bien fija. Si nota que hay algunos tornillos que no cierran bien, puede ser necesario usar una llave inglesa para apretarlos correctamente.

Conclusión

Reparar una manija de puerta es una tarea sencilla que puedes hacer tu mismo con las herramientas adecuadas y un poco de paciencia. Sigue estos pasos y podrás evitar tener que gastar una gran cantidad de dinero en reparaciones profesionales o en una manija nueva. ¡Anímate a hacerlo por ti mismo!

Este artículo fue escrito por Juan Pérez para el blog de reparaciones del hogar. Si te gustó, asegúrate de compartirlo con tus amigos y familiares. ¡Gracias por leer!


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